Paco's profileEspacio de PacoPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
|
|
November 23 La fuerza del Amor![]() El núcleo del amor es la fuerza, el valor que mostramos para luchar por lo que amamos, la fortaleza para defender lo que más apreciamos, enfrentar desafíos, superar barreras, derribar obstáculos. Cuando el amor es auténtico surge con la fuerza de la audacia, el atrevimiento, la osadía que nos lanza a correr riesgos para conquistar lo que amamos; es en esa entrega sin condiciones donde surgen fortalezas donde antes no las había. El amor nos da el valor de: - Luchar por nuestros sueños. - Dar la vida por los que llevamos en el corazón. - Modificar nuestra propia existencia. - Cambiar nuestro ser. - Rebasar el límite de nuestras potencialidades. El amor nos da la fuerza: - Para respetar a los seres que amamos. - Para sonreír a pesar de las adversidades. - De la humildad para pedir perdón. - La grandeza de la comprensión. - La nobleza de perdonar. El amor nos da el poder: - Para manifestar nuestras emociones. - Para alcanzar estrellas. - Para convertir nuestros sueños en realidades. - Entregar nuestra vida por un ideal. El amor nos transforma en seres superiores, nos despierta nuestra capacidad de asombro, nos da la sensibilidad de la contemplación, nos impulsa a niveles infinitos, nos da la fuerza para recorrer nuestra vida con un espíritu invencible y nos impulsa a alcanzar lo imposible. El amor es la fuerza que Dios deposita en el corazón de todos los seres humanos, a cada uno corresponde decidir vivir como un paladín o un cobarde, como un conquistador o un conformista, como un ser excelente o un mediocre, como un ser lleno de luz o quien permanece por siempre en la oscuridad, el amor hace nacer la fuerza para atrevernos a ser auténticos colaboradores en la grandeza de la creación. -Amar a tu prójimo como a ti mismo - El valor para luchar por tus hijos. - Cuidar de tus padres. - Hacer feliz a tu pareja. - Conceder el perdón a tu enemigo. - Pedir humildemente perdón a quien ofendiste. Pregúntate: ¿Tienes la fuerza para amarte a ti mismo, de convertirte en el ser que estás llamado a ser? ¿Te atreverías a hacer de tu vida una obra magistral digna de las manos que te crearon? ¿Tendrás el valor de ser un auténtico hijo de Dios? ¿Tienes la fuerza del amor? November 15 ¿Como se hace la Vida? La vida se hace sorbo a sorbo, paso a paso y día a día. Se hace saboreando a Dios, caminándolo a lo ancho y a lo hondo, mirándolo a través de sus colores, oyéndolo a través de sus sonidos, palpándole la perfección y desentrañándole la luz. La vida se hace como trabajador de su siembra, como obrero de su palabra, como jardinero de sus flores, como cantador de sus prodigios... como El te mandó hacerla. La vida se hace agitando el mundo que llevamos dentro y descubriendo el mundo que llevan los demás. Se hace respirando a Dios con la fuerza de la naturaleza, con la sabiduría de su gracia y con el impulso de sus pisadas, que van tras nosotros para que no perdamos el camino ni se nos distraiga la luz. La vida se hace sufriendo, pero sin apagar nunca la velita encendida de la fe. La vida se hace amando, porque el amor tiene tanto que hacer en el mundo, que no da tiempo para odios ni rencores. La vida se hace en el espacio de lo cotidiano, en pequeños trozos de cada día, en raticos, en raticos que encendemos de pasión, en vuelos que se emprenden con besos y son sueños. Velar y dormir, soñar y despertar, llorar y reír, creer y dudar, caer y levantarse: eso es hacer la vida. La vida no se hace para lucir, para exhibirse, para mostrarnos como en un escaparate de vanidad y focos de colores. La vida se hace en el recinto íntimo, en ese taller de abeja trabajadora que llevamos dentro, en ese aguijón que extrae y regala, que profundiza y endulza. La vida se hace en el centro de trabajo de uno mismo, con su esfuerzo silencioso, efectivo, constante, devoto y masivo. Un esfuerzo que abre surco y un surco hecho para que no deje de producir. Hacer la vida no es diseñarla a nuestro antojo, ni coserla a nuestro capricho: es estar siempre en las puntadas de su tela y en el estambre de su tejido. Hay que caminar la vida, porque es la única manera de llegar. Irla resolviendo con la lógica, pero emocionándola con el espíritu y calentándola con el corazón. La vida se hace cuando das la mano y trasmites una corriente, cuando das una sonrisa y cuelas la luz, das un beso y cierras los ojos, te das a ti mismo… ¡y parece que concentras el universo en tu corazón! La vida se hace en el espacio de tu mundo y en donde se libran las batallas de los demás. Se hace en el horizonte de ti mismo y en donde vuelan los sueños de los otros, en la siembra frondosa de tu tierra y en la raíz raquítica del huerto ajeno. La vida se hace de regalo, sin seleccionar, ni preguntar, ni escoger. Cumple tu misión de dar. Déjale a Dios el balance de lo que debes recibir. Porque en ese libro de la generosidad, del esfuerzo y de la entrega, ¡se hace la vida! |
|
|